Eres mi musa alfarera
y yo el Neruda
que siembra en tu primavera
su eterna duda.
Si algo le pidiera a diós
sería un verano
que no me acerque tu adiós
si no tu mano.
Tu noche fría y distante
recuerda a invierno,
tu día de sol radiante
huele a pan tierno.
Tus miradas con encanto
vencen mi prisa
y es ungüento a mi quebranto
tu ácrata risa.
Tus caricias van rimando
ya con las mías,
es hora de ir despertando,
muy buenos días.
Pedacitos de vida en verso, a veces tan solo una estrofa, un suspiro. Todos se han escrito para algún destinatario en concreto que puede reconocerse al leerlos. Al resto, deseo que os provoquen una emoción agradable.
Aullando en Verso
sábado, 25 de marzo de 2017
lunes, 13 de febrero de 2017
Plegarias para un dios ciego
Ángel de mi perdición,
dios ciego que al ver mis penas
das raźon al corazón
llenando de amor mis venas
y al capricho de tu dardo,
aspirante a Robin Hood,
me sorprendo enamorado
de su fresca juventud.
Si tus flechas me dan muerte,
dale mi último latido
y que lo abrace bien fuerte
en el día de Cupido,
pero si me dan la vida,
que amanezca enamorada
sabiendo que aquí es querida,
que no la cambio por nada,
que si un día su mirada
me pidiera ser sincero,
mi respuesta meditada
sin duda será "te quiero".
dios ciego que al ver mis penas
das raźon al corazón
llenando de amor mis venas
y al capricho de tu dardo,
aspirante a Robin Hood,
me sorprendo enamorado
de su fresca juventud.
Si tus flechas me dan muerte,
dale mi último latido
y que lo abrace bien fuerte
en el día de Cupido,
pero si me dan la vida,
que amanezca enamorada
sabiendo que aquí es querida,
que no la cambio por nada,
que si un día su mirada
me pidiera ser sincero,
mi respuesta meditada
sin duda será "te quiero".
sábado, 28 de enero de 2017
Así te quiere un poeta
Cómo un llanto a carcajadas,
cómo pasión comedida,
cómo arrastrarse en volandas,
cómo ser un muerto en vida,
cómo el dulce de una hiel,
cómo predice el pasado,
cómo el adúltero fiel,
cómo carne de pescado,
cómo el alma de un metal,
cómo el principio del fin,
cómo locura cabal,
cómo el Abel de Caín,
cómo anochecer al alba,
cómo partir de la meta,
cómo perdición que salva,
así te quiere un poeta.
miércoles, 12 de octubre de 2016
Vientos hermanos
Traedla vientos del norte,
traedla de madrugada
a ver si mi ripio pobre
puede enamorar a un hada.
Por cada color que invente
con su varita de estrella,
yo haré un verso que le cuente
porque siempre pienso en ella.
Traedla vientos de frío,
dejad que caiga su invierno
bajo el abrazo del mío
en un beso que sea eterno.
Contadle, vientos amigos,
que un corazón sin cabeza
le escribe versos mendigos
entre silencio y tristeza.
Traedla vientos hermanos,
y en la ternura fugaz
de su mano entre mis manos
permitidme hallar la paz.
traedla de madrugada
a ver si mi ripio pobre
puede enamorar a un hada.
Por cada color que invente
con su varita de estrella,
yo haré un verso que le cuente
porque siempre pienso en ella.
Traedla vientos de frío,
dejad que caiga su invierno
bajo el abrazo del mío
en un beso que sea eterno.
Contadle, vientos amigos,
que un corazón sin cabeza
le escribe versos mendigos
entre silencio y tristeza.
Traedla vientos hermanos,
y en la ternura fugaz
de su mano entre mis manos
permitidme hallar la paz.
martes, 4 de octubre de 2016
Rimas complicadas
Soy de rima complicada
por eso no quiero verte,
pues compartiendo tu almohada
tal vez llegara a quererte
y ya se bien como acaban
los juegos de corazones:
un día dicen que se aman
y al otro piden perdones
por lo que no pudo ser,
y se alejan al instante
olvidando aquel querer
por el amor de otro amante.
Soy de rima complicada,
un reto para poetisa
que no tenga miedo a nada,
que me rime en su sonrisa,
que sepa casar latidos
con mi viejo corazón
tejiendo a besos tejidos
que abriguen mi desazón,
que me mire y me prometa
con sus ojos, sin hablar,
que aunque no entienda mi meta
será cómplice en mi andar.
por eso no quiero verte,
pues compartiendo tu almohada
tal vez llegara a quererte
y ya se bien como acaban
los juegos de corazones:
un día dicen que se aman
y al otro piden perdones
por lo que no pudo ser,
y se alejan al instante
olvidando aquel querer
por el amor de otro amante.
Soy de rima complicada,
un reto para poetisa
que no tenga miedo a nada,
que me rime en su sonrisa,
que sepa casar latidos
con mi viejo corazón
tejiendo a besos tejidos
que abriguen mi desazón,
que me mire y me prometa
con sus ojos, sin hablar,
que aunque no entienda mi meta
será cómplice en mi andar.
sábado, 1 de octubre de 2016
Se busca, se precisa... se sueña.
Se busca un alma que busque
un abrazo que sea eterno,
un beso que no caduque,
un calor dulce de invierno.
Se precisa a quien precise
de un "te quiero" a todas horas,
de una piel que le improvise
caricias acogedoras.
Se sueña con quien me sueñe,
con quien sonría al compás,
con quien de verdad se empeñe
en no rendirse jamás,
que aunque se olvide el olvido
de curarme desde dentro,
prefiero ser como he sido
que como son los que encuentro.
un abrazo que sea eterno,
un beso que no caduque,
un calor dulce de invierno.
Se precisa a quien precise
de un "te quiero" a todas horas,
de una piel que le improvise
caricias acogedoras.
Se sueña con quien me sueñe,
con quien sonría al compás,
con quien de verdad se empeñe
en no rendirse jamás,
que aunque se olvide el olvido
de curarme desde dentro,
prefiero ser como he sido
que como son los que encuentro.
domingo, 14 de agosto de 2016
El rostro de mis pecados.
Pasan los días y ni escribir puedo,
vuelan las noches y ni dormir quiero,
lleno anda mi pecho del amargo miedo
de no saber nunca si vivo o si muero.
Avanzo siempre hacia atrás con la certeza
de que la meta no se hizo para mí,
yo soy mas de andar perdiendo la cabeza
sangrando en los mil recuerdos que viví.
No hay beso que ayude, no hay abrazo amable,
no hago prisioneros luchando conmigo,
lo que al fín quede de mí lo paso a sable,
pues jamás soporté yo el sentirme herido.
A tiempo estás de alejarte, yo te aviso:
nadie salió bien parado del tormento
de mirar cara a cara sin permiso,
el rostro de los pecados de mi infierno.
vuelan las noches y ni dormir quiero,
lleno anda mi pecho del amargo miedo
de no saber nunca si vivo o si muero.
Avanzo siempre hacia atrás con la certeza
de que la meta no se hizo para mí,
yo soy mas de andar perdiendo la cabeza
sangrando en los mil recuerdos que viví.
No hay beso que ayude, no hay abrazo amable,
no hago prisioneros luchando conmigo,
lo que al fín quede de mí lo paso a sable,
pues jamás soporté yo el sentirme herido.
A tiempo estás de alejarte, yo te aviso:
nadie salió bien parado del tormento
de mirar cara a cara sin permiso,
el rostro de los pecados de mi infierno.
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