Aullando en Verso

Aullando en Verso

sábado, 5 de diciembre de 2015

Eres Tú

A ti,
que estás aún cuando no estás,
que sin llegar a entenderme,
me comprendes;
que me dejas intuirte
sin hacerte realidad.

A ti,
que no aceptas mis excusas ni razones
porque sabes que aún negándote
te afirmo,
que tienes ese calor
capaz de incendiar mi hielo,
que llenas con tu sonrisa
el vacío de mis miedos.

A ti,
que vas siempre a donde voy
volando a ras de mi suelo,
arrastrándome a tu cielo,
deshaciéndome en fragmentos
para rehacerme de nuevo.

A ti,
que me salvas de mi mismo
recogiendo mis pedazos,
los jirones de mi alma,
del fondo de mil abismos.

A ti,
que mueres por preguntarme
quien diablos es la culpable
de mis noches duermevela,
hoy te susurro escribiendo
con mil y un dulces suspiros
sobre el lienzo de tu alma
que ella, ella...
eres tú.

jueves, 1 de octubre de 2015

Aullando en verso

El sol abandona el cielo
llevándose mi cordura,
mientras vuelve a mí el anhelo
de perderme en tu locura.

Agazapado entre sombras
colecciono tus sonrisas
con las que tejer alfombras
donde abrazarte sin prisas.

Tú cuentas mis cicatrices
que otrora fueron heridas,
yo descubro tus matices
y acaban en estampida

nuestros cuerpos desbocados,
entre duelos de miradas
y batallas a bocados
de dos bocas incendiadas

que se funden sin remedio,
derritiendo los cuarteles
sucumbidos al asedio
de la lucha entre dos pieles

que nunca dan marcha atrás,
prestas a morir matando
dos almas se piden más
de lo que ya se están dando.

Pasión en piel de aceituna,
los poetas del universo
le lloran por ti a la luna,
yo prefiero aullarte en verso.

Publicada en Juegos Florales nº5 ( www.juegosflorales.com )

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Un beso en el que besarnos

A veces no encuentro ganas,
juro que quiero querer
vivir cada vez que muero,
mas al fin, por no perder,
cierro de nuevo el tablero

del juego de seguir vivo,
tan solo vence mi hastío
el hallar en ti un motivo
que me lleve donde el río

busca el abrazo del mar
y me haga olvidar el frío
que me llena al deambular
por mi absurdo desvarío.  

Te transformo en riachuelo,
me convierto en agua y sal
y en el delta del consuelo
ponemos punto y final

a historias de agua pasada
culpables de lo que hoy somos:
tú agua dulce, yo salada
y sin más porqués ni comos

me fundo bajo tus dedos,
y tu río endulza el mar
de heridas de sal y miedo,
que nunca pude curar.

Eso es un delta, oh amada,
un  lugar donde mezclarnos
aguas dulces con saladas,
un beso en el que besarnos.

viernes, 3 de julio de 2015

Tu lengua marinera

Te alejas y sin embargo,
cuando te doy por perdida,
conviertes mi amargo trago
en dulce soplo de vida.

Consigues fundir el hielo
que uso de cota de malla
en esas noches que vuelo
rehuyendo la batalla

de decirte lo que siento,
de aguantarte la mirada
mientras te acercas con tiento
a calentar mi alma helada

con tu lengua marinera,
tan diestra en atar con nudos
mi piel a tu piel guerrera.
Sin disfraces y desnudos

con verdades nos mentimos,
con miradas nos besamos
y entre caricias y mimos,
sin quererlo, nos amamos.


Publicado en Juegos Florales en Junio de 2015 (www.juegosflorales.com)

sábado, 23 de mayo de 2015

Lo que veo yo al mirar

Ojitos de mermelada,
labios de azúcar y miel,
tu sofá es dulce morada
de tu piel contra mi piel.

Tu voz potente y serena
se quiebra cuando suspiras,
pidiéndome amor en vena,
mostrándote sin mentiras.

Luego, niegas lo evidente
para no hacerme sufrir,
intentando que tu mente
no oiga a mi alma latir

y yo me vuelvo de hielo,
en ese momento extraño
a las puertas de tu cielo,
donde el dolor no hace daño.

Sé bien que no hay vuelta atrás,
Pero sabes que al mirarte
no veo una sonrisa más,
aunque quieras escaparte

lo que veo yo al mirar,
es tu luz suave y amable
y aunque antes de empezar
ya estas cortando ese cable

que nos ha acercado tanto,
yo sonrío y me hago el mudo,
pensando en como tu encanto
ha hecho pedazos mi escudo.

lunes, 11 de mayo de 2015

El cuento mal escrito

No es dejar otro año atrás
lo que calma mi dolor,
son tus labios que sin más
me regalan el frescor

de tu sonreir eterno
al calor de mil licores,
que me sacan del infierno
de recordar tus amores

hasta que envuelto en tu aroma,
hace mella en mí tu ausencia,
pienso en  tu "dame" y mi "toma",
y vuelvo a sentir tu esencia.

No pienses que son reproches,
ni te odio ni te maldigo,
pero aún trepan a mis noches
las ganas de estar contigo,

cierto es que ya no hay heridas,
mas aún quedan las señales
de pasiones desmedidas,
de mil y un besos letales

que hacen que no esté contento,
ni triste, ni bien ni mal.
Vivo viviendo el momento,
sin ver muy claro el final

de este cuento mal escrito
en el que no hay borrador,
donde en cada verso grito:
"Hoy quédate, por favor"



jueves, 2 de abril de 2015

Un clavo.

Ya lo han subido al madero,
exhala el último aliento
y espera el clavo certero
que pondrá fin al tormento.

Y en su carne hunden un clavo.

Se ahoga en su propia sangre,
suplicando a un Dios lejano:
¡Por piedad!, ¡por piedad Padre!
¡Por piedad, coge mi mano!

Y en su carne hunden un clavo.

El corazón agotado
lleva las última gotas
de la sangre del Clavado
hacia sus arterias rotas.

Y en su carne hunden un clavo.

Sabe su guerra perdida,
el cuerpo al fin queda inerte
y una lanza abre la herida,
que torna la vida en muerte.

Y en su carne hundido queda... un clavo.